Mercedes Aguilar


Esto no es un blog, es una mujer
Autora. Mercedes Aguilar

martes, 7 de marzo de 2006

TUPPERWARE DEL OLVIDO

Hoy no puedo más de aguantarme esta continencia de recordarte. Hoy rebosó el recipiente al uso para mi voluntad de olvidarte y no evocar tu nombre, tu cara, tu voz y tus caricias. Rebosó, se llenó de las lágrimas que no me permito derramar, de la humedad del deseo de tocarte y besarte que me asalta en la noche mientras duermo indefensa aprovechandose de mi desnudez sin gabardina.

Hoy se copó el contenedor de la continencia donde desvío mis ganas de acariciar tu pelo, de besar tus labios y recorrer tu cuerpo haciendote estremecer.

No, no era suficiente grande el tupperware del olvido donde cada día marco una muesca victoriosa descontando el tiempo que me aleje de tu recuerdo. Tendré que ir al ikea de los recipientes de continencia sin fondo. En éste ya no cabe más comedimiento.

Hoy solo tengo ganas de desaprender y volverte a abrazar.

5 comentarios:

Bosco Herranz dijo...

por muy grande que sea el tupper, en estos casos nunca se llega a llenar, pero llegará un día en el que te lo encontrarás totalmente vacío. Guárdalo, porque nunca sabes cuando se empezará a llenar él sólo de nuevo. Ah, y no te fíes de los de Ikea, a veces tienen fugas en el fondo.

_azul dijo...

Precioso lo que has escrito.

Ayss niña, si es que los tupper no sirven pa esos menesteres, pa eso es mejor un baul grande, que tarda mas tiempo en llenarse, demasiadas cosas pa olvidar hay a veces como para meterlas en un tupper, eso sí, puedes comprarte muchos.. pero conforme los llenes que no se te ocurra meterlos en el congelador!!!, que la cosa es olvidar no congelar sentimientos.

Besos

Pd.- gracias por la visita

zhenda dijo...

también puedes hacerle un agujerito al tupper,
dejar que vaya goteando en tu camino
y en cualquier momento que quieras probar el pasado sólo tienes que deshacer los pasos. aunque con algo de "mala" suerte otras huellas que te sigan pueden enterrar las gotas de no-olvido.

Alice ya no vive aquí dijo...

Si es que al final va a resultar que el problema es que nuestras emociones son demasiado grandes para estos utensilio de última generación.

No creo que encuentres un tupper lo suficientemente hondo como para que su fondo sea interminable. Pero por si acaso, no te olvides de anotar el modelo ;-)

Capitán Alatriste dijo...

Tupperware del olvido. Me atrajo esa idea y me recordó mi pacto con el olvido. Un esperpento de pacto.