Mercedes Aguilar


Esto no es un blog, es una mujer
Autora. Mercedes Aguilar

viernes, 25 de noviembre de 2016

El Jugador

Triana Foto Mercedes Aguilar
Se jugó el sol a la ruleta,
el cansancio, a la esgrima,
la nostalgia, a los dados,
la tristeza, a los naipes,
y robó la transparente timidez
del rocío.
Cambió su sombra en fichas,
y perdió la mañana.
Rafael P. Estrada

LA NUBE

Edimburgo. Foto Mercedes Aguilar

Contra toda costumbre
una nube ocupa el salón principal.
De repente, al abrir la ventana
vino envuelta en la luz
como llegan las prisas.
La creímos una nube extranjera
venida de un lejano
país beligerante.
No molesta,
y siempre está nublando
el techo de la sala
(un detalle exquisito).
Es elegante y leve,
casi azúcar de feria,
y parece feliz
aunque algunos domingos
llueva desconsolada.


La nube, de Rafael Pérez Estrada

miércoles, 10 de septiembre de 2014

INSTRUCCIONES PARA ESCRIBIR UN CUENTO

INSTRUCCIONES PARA ESCRIBIR UN CUENTO.
—Escriba el punto final y luego empújelo hasta donde pueda con palabras.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Finde amigos



Pasar un fin de semana en un lugar fascinante rodeada de amigos es un maravilloso regalo para el alma. Muchos como este para el año que viene!!

lunes, 16 de diciembre de 2013

Ánima

Me duele la garganta, la cabeza, las articulaciones, un recuerdo y el amor propio.



El cigarrito de después de trabajitos Navideños terminados

Aprovecho también para felicitaros las fiestas y desearos un año lleno de sueños, ilusión e imaginación. Si ella, el ser humano no podría resolver ni avanzar

sábado, 16 de noviembre de 2013

martes, 13 de agosto de 2013

MISTERIOS Y CASUALIDADES



Hay misterios que aún siguen dándome vueltas en la cabeza, que no he logrado encajar del todo. Quizá tampoco quiero resolverlos, están ahí y forman parte del bosque en el que me gusta perderme. Me gustan mas las preguntas, que suelen ser una cada vez, a las respuestas, que pueden ser infinitas.

Hay muchos tipos de misterios en la vida cotidiana.  Los más comunes son esos que protagonizan aquellos episodios donde las cosas  se pierden y aparecen como por arte de magia o birli birloque en lugares que habíamos mirado y remirado, o en sitios insospechados que no sabes como pudieron llegar solos hasta allí. Mi padre suele bautizar a este tipo de misterios como  “el misterio del cuarto amarillo”.Otras veces simplemente le echa la culpa a los “Martinitos”. 

Pero son otro  tipo de misterios, más sofisticados pero no menos comunes, los que llaman hoy a mi reflexión.  Son  esos misterios que encierran hechos insólitos de coincidencias o casualidades que hacen que la vida te parezca que está escrita para ti. Ya sé que suena petulante y pretencioso, pero la vida nunca deja de sorprenderme y a veces ocurren cosas  que me dejan con la boca abierta, como cuando te  acuerdas  de alguien del que no sabes nada desde hace un millón de años y  ese mismo día te lo encuentras por la calle o te llama por teléfono (????!!!!!).  O el hecho de ver de una manera reiterada a alguien que no conocemos en un breve período de tiempo. O que te llegue de manera casual y fortuita una información que estabas buscando insistentemente.... 

Las coincidencias pueden implicar la llegada oportuna de un acontecimiento  especial que queremos pero no tenemos idea de cómo conseguir o la repentina toma de conciencia de que nuestra experiencia con un hobby o interés anterior era una preparación para llevarnos a una nueva oportunidad o un nuevo trabajo. 

Más allá de los detalles de una coincidencia en particular, sentimos que es muy poco probable que haya sido producto de la suerte o una mera casualidad. Cuando una coincidencia atrae nuestra atención, nos quedamos asombrados ante el hecho, aunque sea nada más que un instante. En algún nivel, sentimos que esos hechos estaban destinados de alguna manera a ocurrir, que debían ocurrir en el momento en que ocurrieron para orientar nuestras vidas en una dirección nueva y más inspiradora. 
Ante todos estos misterios supongo que nuestro desafío personal debe consistir en superar la condición cultural que nos lleva a reducir la vida a lo ordinario, al lugar común y a lo carente de misterio. La mayoría de nosotros hemos aprendido a ir por la vida sólo con nuestro ego, a despertarnos por la mañana y pensar que debemos tener un control total sobre nuestro día. Creamos listas mentales inflexibles de proyectos que pensamos llevar a cabo y perseguimos esos fines con una especie de visión de túnel. Sin embargo, el misterio sigue estando, bailando en las orillas de nuestra vida, dándonos visiones fugaces de posibilidades. Debemos tomar la decisión de desacelerarnos y modificar nuestro punto de atención, y empezar a actuar de acuerdo con las oportunidades que se presentan en nuestro camino.



martes, 2 de julio de 2013

El Jueves. Sevilla

Dar un paseo por Sevilla con los ojos de observar siempre es un deleite para los sentidos, pero si en tu camino casualmente, o porque te coge de paso, sin darte cuenta te encuentras en medio del "El Jueves", el paseo se convierte en un auténtico espectáculo. 

Hornillos eléctricos, brocados, bombillas, discos del recuerdo, sifones de self. Hay lamparitas de todos los precios, trajes de flamenca, objetos de nácar, miniaturas, pieles, libros y abanicos. Hay gente que mira y que quiere vender. Braseros, navajas, guantes de boxeo, cuerdas de guitarra y retrovisores. Hay gente parada, charlando, o leyendo, comprando tornillos, apliques, zapatos y gafas de sol. Incunables, muebles y cunas de niños. A esta figurita le falta un pedazo. Hay antiguedades, libros de hace años, óleos de un discípulo que fue de Madrazo. Corbatas, muletas, botas de montar. Si hablamos de Santos, los hay a elegir; hay Santas Teresas, San Cosme, San bruno, muñecas antiguas y niños "jesuses" manquitos de un brazo... 


Te paras y miras, y metes la mano, preguntas el precio, sigues caminando y sin darte cuenta, desde el mercadillo, llegas al mercado; el de Calle Feria (que nombre de calle más bien acertado)


Hay dos Jueves en Sevilla; el Jueves Santo y el mercadillo de "El Jueves". Hay dos Ferias en Sevilla, la del Real y la de la Calle, la de la gente, la del mercado, donde puedes parar, tomar una caña, arreglar el mundo y comprar pescado.


(Este vídeo es un recorrido caminando con mi madre desde las Setas hasta el mercado de la calle Feria, con la suerte doble de que llevaba la cámara a mano y que además era Jueves).

Dedicado a mi madre, con la que tuve el placer de compartirlo. Eso y y su afición por captar imágenes

VÍDEO




sábado, 27 de abril de 2013

La noria

Fotografía de Mundanal Ruido

La trayectoria giratoria de la noria, me llevó a una situación transitoria, de una historia sin victoria.  Mi vanagloria ya no fue mas meritoria de más gloria. 

Sin embargo, esa noria,  suspensoria de mi alma migratoria, en el fondo,  me dejó una sensación satisfactoria;  su subida y su bajada ondulatoria, me llevó a la conclusión aclaratoria, que la altura es perentoria, la bajura, purgatoria,  la parada transitoria,  y que la vida, señores, de manera aleatoria, da vueltas como la noria.

sábado, 16 de marzo de 2013

Poesía en Movimiento. Thought of You. By Ryan Woodward



Ryan Woodward es un artista norteamericano muy metido en la industria cinematográfica como artista conceptual y storyboardista de películas como las diferentes partes de ‘Spiderman’ o ‘Ironman’, la inminente ‘Cowboys and Aliens’ o ‘Donde viven los monstruos’. También es el autor de la secuencia de introducción de ‘Osmosis Jones’ y con ‘I Though of You’, su cuarto cortometraje, definitivamente dio en el clavo con una animación que logra traducir en poesía la anatomía y el movimiento del cuerpo humano al ritmo de la canción ‘World Spins Madly On’ de The Weepies con un dinamismo único.

jueves, 8 de noviembre de 2012

SSSSSHHHHHHH



Salvaje sensación sin sentimientos, sugestión sin sugerencias simples. Secuencias seductoras sutiles sin sedantes. Sed de Selz... 


jueves, 28 de junio de 2012

Suspiro nocturno

-¿te ocurre algo?
- No, ¿por qué? 
- Has suspirado
- No sé...no me he dado cuenta
.....


Quizás me sorprendió el recuerdo de ese estado de separación,
de tajo abrupto que divide el hoy con el mañana,
que me produjo que hoy tuviera ganas de llorar,
como lloré las otras veces,
parecido,
pero nunca,
como la primera vez, nos vamos haciendo duros.  

lunes, 21 de mayo de 2012

Vivir puede ser esperar la muerte o también puede ser...

Hacer de la vida sus instantes (ya sea con voz o en silencio), atrapar el día, dudar de lo imposible y no de las dudas o quizases , disfrutar del cambalache sin dejar de distinguir la yerba buena de la mala , enaltecer tu amor profano sin despreciar las utopías, mirar con ojo verdadero aquello en lo que no hay garantía de verdad...


...dar vuelta el reloj de arena antes que ésta termine de caer por disfrutar la sensación de haber impugnado la convención del tiempo

martes, 3 de abril de 2012

domingo, 4 de marzo de 2012

Mas o menos

Más versos que me acompañen y me estremezcan al recordarlos.
Más descubrimiento de autores que me mantengan pegada al sillón. 
Más pasión en todo lo que me rodea. 
Más curiosidad insaciable. 
Más vinos que me tengan paladeándolos mucho tiempo después de haber terminado la botella. 


Más recetas nuevas. 


Más seguir mirando todo como si fuera la primera vez. 
Más intercambio de fluidos.  
Más viajar con ganas de seguir volviendo a casa con todas las maletas llenas, las que facturo y el equipaje que llevo por dentro. 

Más reír con fuerza, como si se nos fuera la vida en ello.
Más asumir mis contradicciones, y aprender que ellas también son parte de mí.  
Más seguir buscando palabras y aprender a engarzarlas.
Más amaneceres y puestas de sol, que nunca me canse de su policromía. 
Más versos que me acompañen y me estremezcan al recordarlos.
Más personas con las que compartir más allá de las simples palabras. 


Más belleza. 

Menos días sin sol. 
Menos tragarme las palabras que debería decir.
Menos miedo ante las decisiones que irremediablemente tengo que tomar. 
Menos tatuajes sin sentido en la piel. 
Menos dolor al pensar en los que ya no están a mi lado. 
Menos prisa. 
Menos precio a algunos (¿lo pillas?). 
Menos coña.
Menos guarnición y más carne. 
Menos hablar de boquilla y no mojarse. 
Menos autopistas que nos lleven tan rápido, ¿a dónde vamos siempre tan rápido?. 
Menos distancias entre tú y yo. 
Menos a quien echar de menos.







Más o menos, eso es lo que quiero, no sé si se me entendéis.